Leyenda de terror de la enfermera practicante

Leyenda de terror de la enfermera practicante

La mayoría de las personas tenemos, sueños o metas; hay quienes simplemente lo dejan en intensiones, otros lo dan todo por lograrlo y están también esos desafortunados a los cuales la vida no les alcanza, pero el compromiso con sus planes les lleva a seguir luchando por ellos aun más allá de la muerte, tal y como se menciona en la leyenda de terror de la enfermera practicante.

Gabriela se había mudado a la ciudad de México para estudiar enfermería, ya que tenía el firme propósito de llevar a su pueblo algún servicio de salud digno, pues mucha falta les hacía. Así que dedicaba mayor tiempo su escuela que a su vida personal, y era la primera en decir “Si” ante cualquier oportunidad que se presentara de aprender más.

Sus ímpetus por participar en cualquier actividad de desarrollo, la llevaron hasta un hospital psiquiátrico. Ahí conoció a Miriam, una mujer que a simple vista lucia como cualquier otra, incluso se comportaba muy adecuadamente, hasta que algún detalle, a veces imperceptible, le hacía estallar y actuaba de manera por demás violenta. Gabriela fue la encargada de controlarla en una de esas crisis, ayudada por una jeringa llena de calmantes y dos enfermeros.

Los dos hombres parecían no ser suficientes para sujetar a la paciente y arremetía contra la enfermera propinándole fuertes golpes y arañazos hasta que por fin lograron calmarla. Era la primera vez que Gabriela se enfrentaba a una situación de tal magnitud, así que apenas pudo irse a casa, lo hizo a toda prisa, tomó un baño al llegar y fue a dormir tratando de olvidar lo que había pasado.

La mañana siguiente, se sentía fresca, descansada, y con muchos ánimos para iniciar su día, hizo lo que acostumbraba hacer y se fue a la escuela. Ahí, empezó a notar que muchos de sus compañeros llevaban listones negros junto a su pecho, no quiso preguntar al respecto, solo se dirigió a su pupitre, el cual estaba cubierto de cartas, flores, algunos muñecos de peluche, y esto la inquietó un poco, pero no tuvo mucho tiempo para reaccionar, ya que, en unos cuantos segundos, se encontraba escuchando la historia de su propia muerte, a manos de una paciente en el hospital psiquiátrico.

Todos los presentes en la escuela ese día, no solo en el salón de clases, recuerdan con cierto escalofrió aquel grito lastimoso que retumbó por todos los rincones, algunos aseguran que vieron por un instante la silueta traslucida de Gabriela, cayendo de rodillas mientras emitía ese horrible sonido. Pero hoy no les queda duda, que ella sigue tomando clases con ellos, pues más de uno la ha visto rondar por los pasillos de la escuela, sobre todo, los nuevos alumnos.

También aseguran que se aparece en el psiquiátrico cuando hay alguna crisis, y ayuda a controlar a los enfermos, para que estos no puedan lastimar alguien mas durante sus momentos violentos.

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